La tragedia del Germanwings y los antidepresivos

El objetivo de Antidepaware es crear conciencia sobre los peligros de los antidepresivos. En 2009 su hijo, quien no había sufrido de depresión en toda su vida, fue a ver a su médico por insomnio relacionado con estrés laboral. Le recetó Citalopram y en unos días se había quitado la vida. En el juicio de causa de muerte el juez forense descartó el suicidio y nombró al fármaco Citalopram como “causa posible”. Desde 2013 lleva un página web en la que recoge casos de suicidio relacionados con antidepresivos en Inglaterra y Gales desde 2003. Hay más de 5.000.

AntiDepAware
Reporting a Tragedy
31 de marzo de 2015 y actualización de marzo de 2016

El 24 de marzo [de 2015], hoy hace una semana, ocurrió un hecho prácticamente sin precedentes: un piloto comercial deliberadamente se quitó la vida estrellando el avión.

Andreas Lubitz
Andreas Lubitz

Concretamente, el copiloto de 27 años Andreas Lubitz tomó el control del Germanwings Airbus A320 en ruta de Barcelona a Düsseldorf tras haber salido el piloto de la cabina temporalmente. Cerró con llave la cabina desde el interior, y estrelló el avión en un remoto mazico de los Alpes Franceses. Los 144 pasajeros y los 6 miembros de la tripulación murieron al instante.

MirrorDepression1La mañana siguiente los titulares de la prensa sensacionalista del Reino Unido cayeron tan bajo como los lectores deben ya esperar. Leímos “Piloto Asesino Sufría de Depresión” en la portada del Daily Mirror, superado sólo por el del Sun “Loco en la Cabina”. Hubo una inmediata reacción de indignación en toda la prensa convencional y redes sociales con la acusación justificada que la depresión estaba siendo “estigmatizada”.

Piers Morgan
Piers Morgan

Uno de los periodistas que sufrió más críticas fue Piers Morgan, notorio por sus fuertes convicciones sobre numerosos temas. En esta ocasión, sin embrago, hay que reconocerle que introdujo un elemento que no había sido considerado por otros periodistas hasta el momento.

Su titular en el Daily Mail del viernes fue “Pilotos deprimidos que están tomando medicación por enfermedad mental no deberían pilotar aviones de pasajeros. No es ser insensible – es proteger vidas”.

Simon Wessely
Simon Wessely

Esto fue lo que dio pie al profesor Sir Simon Wessely, Presidente del Royal College de Psiquiatras, a permitirse un ejercicio de apaga incendios. En el  Guardian al día siguiente, se le citaba: “Piers Morgan ha dicho que es un escándalo que a un hombre con depresión aguda se le haya permitido pilotar un avión”. Pero, por supuesto, Piers no había dicho nada de eso. El Dr Wessely estaba haciendo todo lo posible por soslayar el papel de la medicación en esta tragedia.

El artículo también hacía referencia a la Autoridad de Aviación Civil (CCA) de quien se afirmaba que había aportado informnación de que 42 de sus pilotos están “en este momento tomando medicación”.

El reglamento de la CCA determina la idoneidad para trabajar de los pilotos que están tomando antidepresivos ISRS [Inhibidores Seletivos de la Recaptación de la Serotonina].

CaaChart1Según el diagrama, aunque pueden volver al “servicio de vuelo” restringido mientras están en “terapia de mantenimiento”, a los pilotos del Reino Unido no se les permite tener estatus “Clase 1” y tener el control completo de un avión comercial hasta varias semanas después de haber dejado de tomar la medicación y de que asesores profesionales les hayan dado el visto bueno.

Esto está en la misma línea que el reglamento de los operadores de tren del Reino Unido, que no permite a sus maquinistas trabajar mientras estén tomando antidepresivos ISRS.

Peter Breggin
Peter Breggin

Sin embargo, hemos descubierto que en Estados Unidos el reglamento de la Administración Federal de Aviación (FAA) es un tanto diferente. En Twitter se hizo referencia a un artículo de 2010 de Peter Breggin, quien entonces dijo: La FAA está arriesgando nuestras vidas. Explicó cómo unos años antes la FAA le había invitado para que apoyara su política de total prohibición de antidepresivos para pilotos. En 2010, sin embargo, la FAA revocó esa política al concluir que era más seguro permitir (con restricciones) el uso de antidepresivos, ya que de no ser así los pilotos podrían adquirirlos de todas formas de fuentes no autorizadas sin el conocimiento de las autoridades.

Esto es un factor significativo en el caso de Andreas Lubitz. Ya estaban apareciendo informaciones de que, sin conocimiento de sus jefes, había roto certificados de baja que le declaraban “incapacitado para el trabajo” y que se habían encontrado antidepresivos en su piso. Entre tanto, se estaban publicando artículos sobre la ruptura de una relación y sobre problemas de vista.

Peter Hitchens
Peter Hitchens

El domingo, Peter Hitchens fue el segundo periodista de renombre que resaltó los peligros de los antidepresivos, cuando escribió en el Mail on Sunday: “Hace ya un tiempo que estoy pidiendo una investigación independiente sobre la correlación entre el uso de ‘antidepresivos’ y el suicidio y (menos habitual) los asesinatos en masa. Esto no es porque yo sepa si hay una relación, sino porque han habido tantos episodios que la sugieren, que una investigación parece ser necesaria. Ahora descubro que el piloto Andreas Lubitz, que aparentemente de manera deliberada estrelló un avión matando a todos a bordo, había recibido ‘tratamiento’ por un ‘episodio depresivo grave’. De nuevo, no deberíamos al menos echar un vistazo?

Hitchens volvió a publicar ayer en el Mail Online, con un artículo titulado Nadie está ‘Estigmatizando’ la Depresión. Son las Pastillas lo que Debe Preocuparnos.

David Healy
David Healy

En el blog exhortó a “todos los adultos conscientes y responsables, en especial a aquellos que puedan influenciar decisiones en estos temas” a que leyeran el artículo titulado Aireando la Verdad: los Antidepresivos y los Accidentes Aéreos que David Healy había publicado en su web ese mismo día.

Peter Hitchens seleccionó del artículo lo que describió como “dos planteamientos centrales.” El primero de ellos era: “Los riesgos de suicidio o homicidio por depresión leve a moderada o por ansiedad son prácticamente nulos.” El segundo era: “Una vez tratado con un fármaco, un piloto nunca vuelve a ser el mismo. Aunque el estado subyacente desaparezca, es posible que sea incapaz de parar. Los riesgos no se han eliminado.” El artículo también señalaba que el uso de antidepresivos podría estar relacionado con los rumoreados problemas de vista del piloto.

De todos los informes, comentarios y juicios de diferente calidad que han sido publicados durante esta última semana, es difícil argumentar en contra de la proposición de que el de David Healy es el más autorizado. Esto no es de sorprender, ya que el Dr Healy es reconocido inequivocamente como uno de los más destacados farmacólogos a nivel mundial. Es más, a diferencia de muchos otros representantes de su profesión, el Dr Healy no está limitado por vínculos con las compañías farmacéuticas.

Cuando más pruebas sobre Andreas Lubitz vayan saliendo a la luz en las próximas semanas, habrá más artículos, muchos de ellos intentando inclinar la balanza de la responsabilidad de la medicación al medicado. Ya, un artículo del Daily Mail conjetura que Andreas Lubitz “podría haber dejado de tomar la medicación“, sin hablar de los horribles efectos secundarios que pueden darse con el síndrome de abstinencia. Hoy, el mismo diario nos cuenta que Andreas previamente había “sido tratado por tendencias suicidas“, pero no confirma si eso fue antes, durante o después de que le recetaran antidepresivos.

Tal vez, en medio de esta vorágine de información y desinformación, los medios de comunación escritos y hablados deberían acudir a personas como el Dr Healy si quieren aportar algo de luz y comprensión sobre el complicado trasfondo que derivó en la terrible tragedia de la semana pasada.

Entonces, tal vez, incluso la prensa sensacionalista podría informar a sus lectores que, en palabras de Peter Hitchens, “El problema son los fármacos recetados para la depresión, no la depresión.

Actualización

Marzo de 2016: un email de Andreas a su terapeuta, publicado por el periódico alemán Bild, revela que Andreas estaba tomando la dosis máxima del antidepresivo Mirtazapina. Decía que el aumento de medicación le hacía sentirse más agitado y presa del pánico por su vista. También le decía a su terapeuta que estaba preocupado por la permanente tensión que sentía en los ojos y escribía: ‘Si no fuera por los ojos, todo iría bien.

Entonces, 8 días antes del accidente, a Andreas le recetaron más antidepresivos. Citalopram fue hallado en su organismo.

Germanwings-crash1

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